Cremona – ¿Qué Ver?

En Lombardía, una de las regiones italianas con más encanto, se encuentra Cremona. Se trata de una ciudad fascinante que, aunque es menos turística que Parma, Milán o Verona, tiene muchísimo por ofrecer (Ver pueblos de Italia por orden alfabético).

Si estás cerca, no puedes dejar de visitarla porque podemos garantizarte que quedarás deslumbrado con su maravillosa arquitectura medieval y su rica historia. Todo esto sin contar con que es la ciudad en donde se fabrican los mejores violines del mundo y el hogar de Antonio Stradivari, gran maestro artesano.

Continúa leyendo y descubre cuáles son esos lugares imprescindibles que no puedes dejar de conocer cuando visites Cremona, una de las más bellas capitales del arte en Lombardía.

que ver en cremona

¿Qué Ver o hacer en Cremona en un día?

Te presentamos un itinerario completo para visitar Cremona en 1 día: qué hacer , dónde aparcar, qué comer y algunas curiosidades sobre la «ciudad de las tres T» (Más abajo te explico porqué la llaman así los italianos!!).

1.- Piazza del Comune

La primera parada debe ser el lugar más emblemático de la ciudad y el «corazón» histórico de Cremona: la Piazza del Comune.

Esta plaza es la más visitada de toda la ciudad y una de las plazas más bellas no sólo de Lombardía, sino de toda Italia. Desde ella puedes acceder fácilmente a la Catedral. Es considerada como una de las plazas de la época medieval que están mejor conservadas en la actualidad y esto incluye a todas las plazas de Italia. 

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La Piazza del Comune es muy bonita, te da acceso a la Catedral y es básicamente el pleno centro histórico de la ciudad.

También es el centro de la vida comercial, histórica, religiosa y social. Alrededor hay edificios muy antiguos renacentistas, góticos, románicos y lombardos. Estar en esta plaza es como retroceder en el tiempo.

2.- Catedral de Santa María de la Asunción de Cremona

La Catedral de Cremona es, sin lugar a dudas, uno de esos lugares imprescindibles que debes visitar. Se encuentra en el punto más alto de la ciudad y como dato curioso, la primera piedra para su construcción se colocó en el año 1107.

Ya podrás imaginar lo antigua que es esta edificación, aunque diez años después de esa primera piedra hubo un terremoto que hizo que se abandonara la construcción, la cual se volvió a retomar en 1129.

Catedral de Cremona
Catedral de Cremona

Hay muchos elementos arquitectónicos muy interesantes de esta Catedral, aunque se destaca la entrada principal flanqueada por dos columnas cuya base son dos impresionantes leones. También hay que destacar el mármol blanco de Carrara y el mármol rojo de Verona de la fachada principal.

La parte inferior de la fachada de la catedral de Cremona está adornada por una magnífica galería que se extiende hacia la izquierda, por debajo del Torrazzo.

La parte superior de la fachada está ocupada por un gran rosetón realizado por Giacomo Porrata da Como en el siglo XIII.

En esta Catedral también hay una cripta excavada en época románica y es, además, una de las mejores representaciones del arte pictórico renacentista. 

La Catedral de Cremona tiene entrada gratuita.

Una vez dentro de la catedral de Cremona, te darás cuenta de que estás ante una gran obra maestra pictórica. Apodada la «Capilla Sixtina del Valle del Po», la Catedral de Cremona contiene un precioso ciclo de frescos en la nave que representan las historias de María y Jesús, pintados por varias manos en el siglo XVI.

Otras obras destacadas en el interior de la catedral de Cremona son el Arca de los Santos Marcelino y Pedro el Exorcista, del siglo XVI, conservada en la cripta, y la Gran Cruz de plata repujada, cincelada y dorada, que data de finales del siglo XV y que fue realizada, según la tradición, «con el oro que los cremonenses arrebataron a los milaneses en la victoria de 1213 en Castelleone»

3.- El Torrazzo de Cremona

También a la izquierda de la catedral se encuentra otra edificación que definitivamente llama mucho la atención por su arquitectura. No en vano es uno de los símbolos de la ciudad, cuya construcción data del año 1267. Es un espectacular campanario con 111 metros de altura que ofrece una de las mejores vistas de la ciudad.

Se puede observar que el campanario tiene un precioso mirador, pero para llegar hasta él deberás subir 487 escalones.torrazzo-cremona

Si bien requiere de un poco de esfuerzo, las vistas que podrás disfrutar desde allí bien merecen la pena. Desde esa altura no solo podrás tener una preciosa panorámica de la ciudad, sino también del río Po.

4.- Giovanni Baldesio (Zanen de la Bala)

Al salir del Torrazzo, párate unos minutos en la terraza que da a la Piazza del Comune, justo encima de la galería.

En el pequeño patio contiguo al Torrazzo, en una hornacina de color claro que contrasta con la terracota rojiza de la pared, podrá vislumbrar la estatua de un joven con una pelota en la mano derecha (levantada), una pelota en la mano izquierda y una tercera pelota bajo el pie izquierdo.

Según la leyenda, se trata de Giovanni Baldesio, conocido como «Zanen de la Bala», un personaje mítico vinculado a la historia de Cremona la liberación de Cremona del pago de un impuesto.

5.-Battistero di San Giovanni Battista

Tras visitar el Duomo y el Torrazzo, el itinerario Cremona continúa con el Baptisterio, de nuevo con vistas a la Piazza del Comune, ubicado justo al lado de la Catedral. Se trata de un templo dedicado a los bautismos cristianos que fue construido en el siglo XII. Es un precioso edificio que llama la atención por su forma octogonal revestido por mármol y por ladrillos.

Tiene una altura de 34 metros y un diámetro de poco más de 20 metros.batisterio-cremona

Anteriormente tenía tres puertas, pero, en la actualidad, solo que una que es la que da hacia el norte, justo frente a la plaza. Esta puerta también está protegida por dos impresionantes leones.

Si bien la primera construcción data de 1167, el baptisterio sufrió numerosas modificaciones, sobre todo en el siglo XVI.

La construcción, realizada en mampostería, tiene una planta octogonal, 34 metros de altura y 20,50 metros de diámetro. En el interior hay una gran pila bautismal del siglo XVI.

De los 8 muros del Baptisterio de Cremona, sólo 2 están revestidos de mármol, para ajustarse al estilo de la fachada de la Catedral adyacente. Las paredes restantes son de terracota y no tienen revestimiento.

6.- Palazzo del Comune

pallazo del comuneEl Palazzo del Comune es, actualmente, la sede del ayuntamiento de la ciudad. Es una preciosa edificación cuya construcción se remonta al 1206 y se encuentra ubicado justo frente a la Catedral.

De ahí lo que te comentábamos anteriormente de que alrededor de la piazza del Comune gira toda la vida comercial, política, religiosa y social de la ciudad.

Si bien este Palazzo se remonta a 1206, la fachada actual es producto de los cambios que se llevaron a cabo en el año 1838 de la mano del famoso arquitecto Luigi Voghera.

El interior del Palazzo alberga varias galerías, entre las que se destacan una que tiene una interesante colección de violines y otra en donde se exponen algunas pinturas.

7. Loggia dei Militi

Junto al Palazzo del Comune se encuentra la Loggia dei Militi, el lugar donde se reunía la Società dei Militi, un grupo de personas eminentes y poderosas relacionadas con la ciudad de Cremona.

Una placa en la fachada recuerda que la Loggia dei Militi fue construida en 1292 según el esquema arquitectónico típico de los edificios lombardos de la época. Se caracteriza por un gran pórtico en la planta baja y un piso superior con ventanas ojivales. El techo está adornado con almenas inclinadas que nos transportan inmediatamente a la época medieval.

8.- Lutheria o Lauderia de Cremona : el Museo del Violin

Cremona, la ciudad lombarda famosa por la fabricación de violines y otros instrumentos musicales de cuerda, es la cuna indiscutible de la fabricación de violines.

En Cremona, esta antigua forma de artesanía ha evolucionado a lo largo de los siglos y, perfeccionada por las hábiles manos de los mejores luthiers cremonenses, se ha convertido en una auténtica excelencia.

El arte de la fabricación de violines cremonenses condensa una inmensa herencia de conocimientos transmitidos meticulosamente de maestro a alumno durante siglos. El valor inestimable de este antiguo «saber hacer» llevó a la UNESCO a incluir el arte cremonés de la fabricación de violines en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (al igual que en España los son el camino de Santiago o la Leyenda de los amantes de Teruel).

La fabricación de violines en Cremona comenzó a tomar forma de manera organizada y profesional alrededor del siglo XVI. Los talleres de fabricación de violines de Cremona pronto perfeccionaron las técnicas de construcción de instrumentos musicales de cuerda, implicando a familias enteras en la producción y transmitiendo los conocimientos y las técnicas de construcción de padres a hijos y de maestros a aprendices.

Andrea Amati abrió un taller en 1539 que pronto se convirtió en un hervidero de talento. Andrea Amati fue el fundador de una familia de maestros luthiers y los violines del taller Amati siguen considerándose hoy obras maestras.

De la vasta producción de Amati, sólo se conservan 16 preciosos violines fechados entre 1564 y 1574. Algunos pertenecen al Ayuntamiento de Cremona, otros se conservan en el Museo Ashmolean de Oxford (Inglaterra) y en el Museo Nacional de la Música de Vermillion (Estados Unidos), mientras que otros son propiedad de coleccionistas privados.

Entre los aprendices de Nicola Amati (Nicolò Amati), heredero del histórico taller de la familia y distinguido luthier por derecho propio, se encuentran nombres ilustres en el ámbito de la fabricación de violines, como Francesco Ruggieri, Andrea Guarneri y Antonio Stradivari, que comenzaron su carrera en el taller Amati.

Museo del Violin

Estamos en la ciudad en donde se construyen los mejores violines del mundo, por lo que no puedes dejar de visitar su maravilloso e interesante museo. En cada de una de las salas de este museo se hace repaso a las vidas de tres hombres artesanos representantes de las familias de luthiers: Antonio Stradivari, Nicola Amati y Giuseppe Guarnieri. Todos ellos especialistas en la elaboración de violines y otros instrumentos de cuerda.

También podrás pasearte por la historia de este instrumento musical, observar algunas de las mejores exhibiciones y si tienes suerte disfrutar de alguno de los conciertos que se llevan a cabo en el auditorio.

Este museo se encuentra en la Piazza Carmoni, otro lugar que debes conocer por su interesante historia. ¿Sabías que gracias a las construcciones del aparcamiento subterráneo se encontraron restos arqueológicos de la época dorada del imperio romano?

9.-Teatro Ponchielli

El Teatro Ponchielli es una auténtica maravilla de la arquitectura del siglo XVIII. No en vano es uno de los teatros más conocidos de toda Italia y, generalmente, se acaban muy rápido los tickets para ver el espectáculo. Además de su preciosa arquitectura también destaca por tener un espectacular telón de figuras que fue pintado hacia finales del siglo XIX. Este teatro de ópera con más de 250 años de historia es conocido también por tener un escenario en forma de herradura.

10.- Museo Cívico de Cremona

Si eres un apasionado por la historia y por los museos, definitivamente debes visitar este, en donde podrás observar interesantes colecciones como las de monedas, viario y terracotas. Todo ello además de conservar preciosas pinturas del siglo XV, y es que la sede de este museo fue, anteriormente, una importante escuela de pintura. De hecho, esta escuela, en su momento, llegó a ser una de las más reconocidas en toda Italia.

¿Qué comer en Cremona?

Es prácticamente obligado para cualquier viajero regalarse una agradable parada para comer en un restaurante típico cremonense. Pero, ¿Qué es lo típico que se come en Cremona?

Entre los mejores platos tradicionales cremonenses se encuentra el Marubini, una pasta rellena típica de Cremona, de aspecto similar a los tortelli, que se sirve tradicionalmente en los «tres caldos», elaborados con diferentes tipos de carne (pollo, ternera, cerdo, salami ). Los Marubini son el símbolo gastronómico de Cremona y, sin duda, hay que probarlos durante una visita a la ciudad.

También merece la pena probar el gran bollito cremonés, preparado con al menos cinco cortes diferentes de carne por las hábiles manos de las abuelas y madres de Cremona. El gran bollito cremonés suele ir acompañado de salsa verde, mostarda, puré o verduras.

La mostarda de cremona (mezcla de fruta confitada y almíbar) es una de las especialidades gastronómicas más populares de Cremona. Además de probarla, puedes comprar algunos tarros para llevártelos a casa o para regalárselos a tus amigos y familiares como recuerdo.

Además de la mostarda, como «recuerdo» de tu visita a Cremona puedes comprar el excelente turrón artesanal que se elabora en la ciudad. Cremona es la cuna del turrón y lo encontrarás a la venta en todas las charcuterías y tiendas del centro histórico de la ciudad.

Cómo llegar y cómo aparcar en el centro (si viajas en Coche)

Para llegar a Cremona, puedes hacerlo en coche si estás alojado en otra localidad, pero una cómoda alternativa al coche es el tren, que elimina el problema de encontrar aparcamiento. Los que llegan a Cremona en tren pueden ir a pie desde la estación de tren hasta el centro histórico en 10-15 minutos.

Si vas en coche, lo recomendable es aparcar a las afueras del centro histórico, en el aparcamiento Saba de la plaza Marconi, que está muy cerca del Museo del Violín.

El precio es de 1,70 euros por hora y 14 euros por día. Desde el aparcamiento se puede ir andando a la Piazza del Comune en unos 10 minutos.

Los aparcamientos del centro histórico son gratis los domingos y festivos durante todo el día, sin ninguna restricción.

Curiosidades

Cremona, la bonita ciudad en el corazón del valle del Po, recibe el apodo de «ciudad de las tres T»:Turòon, Turàs, Tetàs.

La primera «T» se refiere al turrón, la especialidad de dulce típica de Cremona.

segunda «T» se refiere a Turàs, el «Torrazzo», apodo utilizado coloquialmente por los cremonenses para referirse al campanario situado junto a la catedral de Cremona.

Por último, la tercera «T» es una pícara alusión a las formas voluptuosas de las mujeres cremonenses: sí, has acertado, ¡Tetàs significa «tetas»!

A algunos les gusta añadir una cuarta «T» a esta lista, Tugnàs, en referencia a Ugo Tognazzi, uno de los cremonenses más queridos, padre de la comedia italiana junto a Alberto Sordi, Vittorio Gassman y Nino Manfredi.

Sin embargo, también deberíamos añadir una última «T», la «Tigresa de Cremona», el apodo de la mejor voz italiana de todos los tiempos, Mina, que creció en la ciudad lombarda.

➤ Mapa de Cremona

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